Cuánto cuesta hacer camisetas personalizadas para tu empresa: de qué depende el precio
El precio de una camiseta con logo no es un número fijo: cambia según cuántas pidas, dónde vaya el logo y qué camiseta elijas. Te explicamos cada factor para que sepas dónde ahorrar y dónde no merece la pena.
¿Cuánto cuesta personalizar camisetas para una empresa?
El precio de las camisetas personalizadas depende de cuatro factores: el número de unidades, cuántas zonas llevan logo (pecho, espalda, manga), el tamaño del diseño y el tipo de camiseta. Cuantas más unidades pides, menos cuesta cada una. En Orus Custom ves el precio exacto al momento en la web, desde 10 unidades.
Por eso desconfía de los precios genéricos que ves por ahí sin saber cuántas camisetas son ni dónde va el logo. Lo útil es entender qué mueve el precio para tomar buenas decisiones antes de pedir.
Factor 1: el número de unidades
Es el que más pesa. Preparar un pedido tiene una parte de trabajo que es la misma para 10 camisetas que para 200: revisar el logo, hacer el boceto y poner en marcha la producción. Cuantas más camisetas se reparten ese trabajo, más baja el precio por unidad.
En la práctica, esto significa que juntar pedidos sale a cuenta. Si sabes que vas a necesitar camisetas para una feria en primavera y para el equipo en verano, pedirlas juntas suele ser más barato que hacer dos pedidos pequeños. Nuestro mínimo es de 10 unidades, así que una empresa pequeña también puede tener sus camisetas sin pedir de más.
Factor 2: cuántas zonas llevan logo
Cada zona personalizada suma. Una camiseta con el logo solo en el pecho cuesta menos que una con logo en el pecho, una frase en la espalda y un detalle en la manga.
Antes de añadir zonas, pregúntate para qué es la camiseta. Para un evento o un stand, la espalda tiene sentido porque se ve desde lejos. Para el día a día del equipo, un logo en el pecho suele bastar y queda más elegante.
- Pecho: la zona clásica, discreta y siempre visible de frente.
- Espalda: ideal para eventos, carreras o equipos que trabajan de cara al público.
- Manga: un detalle que da un acabado más cuidado sin recargar.
Factor 3: el tamaño del diseño
No es lo mismo un logo pequeño en el pecho que un diseño que ocupa toda la espalda. Cuanto más grande es el área personalizada, más material y más trabajo lleva.
Un consejo: el logo del pecho no necesita ser grande para verse. Un tamaño proporcionado se lee bien y además hace que la camiseta se use fuera del trabajo.
Factor 4: el tipo de camiseta
El gramaje, el tejido, el corte y el color de la prenda también cuentan. Una camiseta de gramaje alto, más gruesa y con mejor caída, cuesta más que una ligera pensada para un uso puntual.
Aquí conviene pensar en el uso real. Para repartir en un evento de un día, una camiseta ligera cumple. Para la ropa de un equipo que la va a lavar cada semana, merece la pena una prenda de más calidad: dura más y da mejor imagen. Puedes ver todas las opciones en nuestra página de camisetas personalizadas.
Factor extra: los colores de la camiseta y las tallas
El color de la camiseta también influye en el resultado y, a veces, en el precio. Las prendas de color pueden tener un coste distinto a las blancas, y un logo claro sobre una camiseta oscura necesita su propio tratamiento para que se vea bien. Lo mejor es que lo compruebes en la web: cambia el color y el precio se actualiza al momento.
Con las tallas pasa algo parecido: las tallas muy grandes pueden tener un precio diferente. Recoge las tallas de tu equipo antes de pedir y así el presupuesto será el definitivo, sin sorpresas al final.
Dónde ahorrar sin que se note
Hay decisiones que bajan el precio sin perder calidad. Y hay otras que parecen un ahorro y acaban saliendo caras.
- Junta pedidos: camisetas para varias ocasiones en un solo pedido.
- Limita las zonas a las que de verdad aportan: muchas veces pecho y espalda son suficientes.
- Ajusta el tamaño del logo: más pequeño no significa peor.
- Pide las tallas bien desde el principio: un segundo pedido de unas pocas unidades por tallas que faltaban sale más caro.
- No recortes en la prenda si es para uso diario: una camiseta que se deforma al tercer lavado es dinero perdido.
Lo que ya va incluido
Al comparar precios, fíjate en lo que incluye cada uno. En Orus Custom el boceto es gratis, no se fabrica nada sin tu aprobación y el envío a la península es gratis. El pago se divide en 50 % al aprobar el boceto y 50 % antes del envío, así que no adelantas todo el importe de golpe.
Además, fabricamos en España, con un plazo de unos 15 días laborables desde el primer pago.
Cómo calcular tu presupuesto en dos minutos
En vez de pedir presupuesto y esperar días, puedes calcularlo tú mismo en la web:
- Elige la camiseta y el color.
- Sube tu logo y colócalo en las zonas que quieras: lo ves puesto al momento.
- Indica las unidades y las tallas.
- Mira el precio al momento y prueba combinaciones: menos zonas, otro tamaño o más unidades.
- Si te encaja, pide el boceto. Si tienes dudas, te respondemos en menos de 24 horas laborables.
Errores típicos al pedir camisetas personalizadas
Los errores más caros no tienen que ver con el precio por unidad, sino con la planificación.
- Pedir con prisas: cuenta con unos 15 días laborables más el boceto y el envío. El tiempo es oro.
- Comparar solo el precio por camiseta sin mirar si el envío o el diseño se cobran aparte.
- Mandar el logo en baja resolución: pide el archivo original a tu diseñador.
- Elegir la camiseta más barata para ropa de trabajo diaria.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es el pedido mínimo de camisetas personalizadas?
Desde 10 unidades. Puedes combinar tallas dentro del mismo pedido.
¿Por qué baja el precio cuando pido más camisetas?
Porque el trabajo de preparación (boceto y puesta en marcha) es parecido para pocas o muchas unidades, y se reparte entre más camisetas.
¿Cuesta más poner el logo en la espalda y en la manga?
Sí, cada zona personalizada suma al precio. En la web puedes añadir o quitar zonas y ver el precio actualizado al momento.
¿El diseño y el envío tienen coste aparte?
No. El boceto es gratis y el envío a la península también. No se fabrica nada sin que apruebes el boceto.



